¿Cómo funciona la congelación de embriones (criopreservación)?

La congelación de embriones es la manera de preservar los embriones resultado de un tratamiento de fecundación in vitro, bien porque una vez realizada la transferencia tenemos embriones sobrantes de buena calidad o bien porque por diversos motivos sea necesario o aconsejable realizar la transferencia en otro momento.

El tratamiento con los embriones congelados es simple, cómodo y económico. No precisa de inyecciones diarias ni de múltiples controles ecográficos. No es necesario someterse a procedimientos que precisen sedación y los efectos secundarios son nulos en la inmensa mayoría de los casos, puesto que los niveles hormonales durante la preparación van a ser muy parecidos a los de un ciclo normal.

El tratamiento se basa en preparar el útero para que se encuentre receptivo en el momento de descongelar y transferir los embriones criopreservados. Para ello, el tratamiento consiste en la administración de parches o pastillas durante un periodo de unas dos semanas antes de la transferencia embrionaria.

La preparación comienza al inicio de la menstruación y se realiza una ecografía unos diez días después para confirmar que el útero reúne unas condiciones adecuadas programando en ese momento la descongelación y posterior transferencia embrionaria.

Una vez programada la transferencia, la paciente inicia la administración de progesterona por vía vaginal entre 3 y 5 días antes de la fecha prevista de descongelación.

La técnica de la transferencia embrionaria es idéntica a la utilizada para los embriones frescos no precisando una preparación distinta o molestias adicionales. Las recomendaciones posteriores son también idénticas debiendo continuar con el tratamiento (parches y comprimidos vaginales) cuanto menos hasta la realización del test de embarazo.

Por lo tanto y de forma resumida podemos afirmar que la preparación es muy simple: parches en la piel durante unos días, una ecografía de control y directamente programar el inicio de la administración de progesterona y la transferencia embrionaria.

La congelación de embriones es la manera de preservar los embriones resultado de un tratamiento de fecundación in vitro, bien porque una vez realizada la transferencia tenemos embriones sobrantes de buena calidad o bien porque por diversos motivos sea necesario o aconsejable realizar la transferencia en otro momento.

La congelación de embriones permite optimizar el tratamiento aumentando la tasa de embarazo por punción (con un único ciclo de estimulación ovárica podemos transferir embriones en más de una ocasión), además de contribuir a reducir el embarazo múltiple, en la medida en la que la disponibilidad de embriones para congelar facilita la decisión de transferir menos embriones.

Para criopreservar los embriones es necesario someterlos a muy bajas temperaturas y para ello se utiliza nitrógeno líquido que alcanza los -196ºC. A estas temperaturas se detiene cualquier actividad biológica, manteniendo intacta su fisiología. Sin embargo, durante la congelación se pueden formar cristales de hielo que pueden dañar las células.

Para evitarlo y preservar las muestras indefinidamente se utilizan crioprotectores, que son sustancias que actúan del mismo modo que un anticongelante. Estos embriones se identifican adecuadamente mediante un código y se almacenan congelados en tanques de nitrógeno registrando su ubicación para facilitar su localización.

La vitrificación es una técnica de congelación ultrarrápida que se basa en el uso de concentraciones muy altas de crioprotector y velocidades de enfriamiento extremadamente elevadas, que evitan la formación de cristales de hielo. Su incorporación como técnica de rutina en los laboratorios ha contribuido a mejorar los resultados enormemente respecto a otras técnicas empleadas tradicionalmente, permitiendo alcanzar tasas de supervivencia del 90%.

Aunque los resultados obtenidos transfiriendo embriones congelados son algo inferiores a los obtenidos con embriones en fresco, estas diferencias son cada vez menores debido a los avances en las técnicas de congelación. Por otro lado, la congelación de embriones no está asociada con un mayor riesgo de malformaciones o complicaciones en el embarazo comparado con la población general.

En los últimos años con la introducción de las técnicas de vitrificación las tasas de supervivencia embrionaria y embarazo han mejorado de forma considerable superando las previsiones más optimistas.

Hay que tener en cuenta que las posibilidades de conseguir el embarazo en fertilización in Vitro varían considerablemente en función del tipo de tratamiento y de las características de la pareja (edad, causa de esterilidad, etc.) por lo que las tasas de éxito tienen que ser individualizadas para cada caso.

La probabilidad de éxito es ligeramente inferior a la obtenida con embriones frescos, pero es necesario considerar que se trata de una probabilidad considerable con un esfuerzo mínimo desde el punto de vista de la complejidad del tratamiento y de los costes.

Los datos obtenidos de los embarazos y niños nacidos después de tratamientos con embriones congelados no han evidenciado diferencia alguna con respecto a los embriones transferidos sin criopreservación previa.

Por lo tanto la evidencia científica es totalmente tranquilizadora para la realización de este tratamiento.

La mejor Tecnología Europea en Interfiv

InterFiv cuenta con los últimos avances tecnológicos en procesos de fecundación invitro y técnicas reproductivas. Toda nuestra maquinaria ha sido fabricada y comprada en compañías Europeas con más de 30 años de experiencia. Nuestras instalaciones cuentan con certificados de calidad, garantizando así la máxima eficacia y salud durante los procesos médicos.

ver sobre nosotros
  • img
  • img
  • img
  • img